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lunes, mayo 05, 2008

¿QUÉ DIANTRES (MAL) COME UN OBRERO DE MAQUILADORA?

Es muy probable que muchos de ustedes se hayan preguntado como es la vida en una maquiladora. No quiero abundar en detalles, pero es algo contrastante, porque trabajamos en amplias naves industriales con tecnología de primer mundo que valen cientos de miles de dolares, mientras (sobre)vivimos en cuartitos muy pequeños (los que no tenemos casa propia, o, en casas de infonavit que realmente parecen un pequeño mundo de cajas de zapatos, unas a lado de las otras, es algo realmente claustrofóbico.
Producimos millones de dolares diarios en productos que se venderán en el extranjero, o en México mismo, pero sólo recibimos una miseria de la mucha riqueza que nosotros generamos.

Parte de las ganancias son destinadas a supuestas prestaciones que nosotros recibimos como obreros, pero que realmente son una burla para todos nosotros: Un ejemplo de ello son los famosos comedores industriales.
Cada fábrica cuenta con un horario de media hora para que comamos(en Francia la gente se toma mínimo una hora para comer), lo tenemos que hacer rápidamente para que no se nos pase la media hora y podamos regresar al trabajo a tiempo (comer rápido y apresuradamente es causa de enfermedades graves del estomago), y lo peor, es que los supervisores disponen del tiempo de uno como se les da la gana: Hay varios descansos, y se les ocurre mandarte que al primero, luego al segundo, al último, y luego de nuevo al primero o al segundo. Les importa un comino que tu cuerpo y metabolismo ya se había acostumbrado a comer a cierta hora.

Aunque lo de comer rápido es un mero decir, porque aquí viene lo grave: la mala comida que dan es muy poca y te la comes en un santiamén. A eso hay que sumarle que la variedad es muy poca, y que no hay opciones en caso de que cierta comida no te guste: Si tienes hambre, o te la comes, o escoges un platito de fruta que no te llena nada, o te quedas sin comer.
De hecho, aquí aprendí a comer muchas cosas que antes ni de chiste comía, pero si no lo hacía me moría de hambre, y la cosa se puso peor, porque antes vivía con mi madre (un saludo hasta Pachuca), y sabía que si no comía, ella me esperaba con un buen plato de comida en la mañana, en la tarde y en la noche, pero, ahora vivo solo y no es lo mismo. Ahora paso hambres (¡pobrecito de mí!.
Antes solamente comía la pura pechuga del pollo, ahora me tengo que chutar piernas y muslo (lo demás no lo como ni de chiste. Antes no comía mole, y ahora ya lo hago, aunque un mole malísimo, no como el que hace mi jefa o mis tías.
Antes sentía que México no me merecía y despreciaba todos los antojitos mexicanos, en especial los tamales, ahora los como.
Y, en cambio me decantaba con basuras como hot dogs y hamburguesas. De tantas que nos dan, las detesto.

Bueno, este post es para todo el mundo, para que vean la clase de país en el que vivimos los mexicanos tan dados al masoquismo, y en especial para los miles de chavales que dejan su escuela por gusto, por independizarse, y que terminan trabajando en una maquiladora. Mejor estudien y evitense estas penas, como las que a continuación voy a mostrar: En exclusiva, lo que un obrero de maquiladora come en una semana normal de lunes a viernes.

LUNES (1)

MARTES (2)



MIERCOLES (3)



JUEVES (4)

VIERNES (5)


1. Un taco Gigante lleno de frijoles y carne deshebrada. De postre, un minichocolatito.
2.- Mole. Un revoltijo de carne de pollo lleno de grasa, y un poquito de arroz.
3.- Cuatro míseros tacos rellenos de queso.
4.- Un tamalote.
5.- Una milanesa pequeña, mitad hueso, mitad grasa. Un malvavisco de postre.